¡Claro!, existen alternativas como el laurel, el orégano, el comino, la canela, el ajo, el perejil. ¿Quién sabe?, hasta puedes crear una nueva receta, despertar tu creatividad.
¿Sabías que es mejor probar frecuentemente alimentos frescos?
Evita la ingesta de comida congelada, así pierde su calidad y parte de sus vitaminas. Procura además no consumir alimentos transgénicos (ver anterior campaña de Greenpeace).
No olvides también respetar tus horas y cantidad de comidas diarias. Suprimir el desayuno puede favorecer el desarrollo de gastritis y de anemia. Y aunque no lo creas, no ayuda si al mismo tiempo haces dieta para pérdida de peso (favorece el aumento de peso ...y si se toman pastillas, ¡peligro!).
Un dato más... relevante:
Cómo comemos a lo largo de la niñez, adolescencia y adultez, influye en el bienestar que se tendrá en la etapa de la vejez; de hecho, estamos tratando de reducir el riesgo de la aparición de enfermedades crónicas como el Alzheimer, la hipertensión arterial, y la diabetes mellitus. Si nos llegáramos a enfermar, incluso siendo jóvenes, es muy probable que si estamos bien nutridos nos recuperemos más rápido que si no -y evitemos recaídas.
*Siempre consultar con un especialista (nutriólogo o médico de especialidad) para aclarar dudas.
Acaba de pasar el Día Mundial de la Alimentación, pero eso no es pretexto para no actuar ya.

